Bajo la conducción institucional del histórico dirigente Marcelo Golob, la entidad de Charata apostó a una ingeniería de armado exigente. La premisa dirigencial fue clara desde el primer día de mercado: conformar un grupo con jerarquía, variantes tácticas y el peso específico necesario para dar pelea en un certamen caracterizado por la paridad y el roce físico.
En el banco de suplentes, la pizarra estará al mando del director técnico Andrés Lizarraga. El entrenador encabeza este ciclo deportivo con la misión de moldear una identidad de juego agresiva, dinámica y solidaria. Durante la últimas semanas, las jornadas de entrenamiento a doble turno han ido consolidando la química entre los referentes de experiencia y los refuerzos que llegaron para potenciar el esquema.
El ambiente en la ciudad se percibe expectante. La masa societaria y la hinchada charatense aguardan con entusiasmo el salto inicial, sabiendo que el certamen no solo otorga prestigio regional, sino también la posibilidad de volver a ilusionar a toda la institución. Con plantel completo, conducción técnica definida y el respaldo de su dirigencia, la Italiana de Charata saldrá al parquet lista para hacer valer su historia.


