La redonda no rodará este fin de semana en la Liga Saenzpeñense de Fútbol. Cuando todo estaba preparado para el puntapié inicial del Torneo Clausura, el certamen quedó oficialmente postergado debido a un fuerte contrapunto económico entre la dirigencia de los clubes y el cuerpo arbitral.
El eje del conflicto radica en el valor de los aranceles arbitrales. Tras la finalización del Apertura, las ternas venían percibiendo un monto de $180.000 por jornada. Con la mirada puesta en el nuevo torneo, los jueces solicitaron un incremento que fijaba el arancel en $230.000.
Buscando destrabar la negociación, las instituciones participantes presentaron una contrapropuesta: mantener la tarifa actual de $180.000 durante toda la fase clasificatoria y aplicar un aumento a $200.000 únicamente para la etapa decisiva del campeonato. Sin embargo, la oferta fue rechazada categóricamente por el gremio arbitral.
Sin margen para el consenso en las horas previas a la programación oficial, la Mesa Directiva resolvió suspender el arranque de la fecha. Por ahora, el silbato permanece en silencio y la pelota en pausa, a la espera de una nueva reunión entre las partes que permita destrabar el conflicto presupuestario y ponerle fecha al esperado debut.




